domingo, 27 de marzo de 2011

Carta a alguien que quiero.

Con la última taza de café y las melodías de piano más tristes, comienzo a escribir.
Pienso, escribo, borro, reescribo, vuelvo a borrar y vuelvo a reescribir.
Miro los recuerdos que aún conservo del pasado y sonrío. Miro las últimas fotos y recuerdo las últimas conversaciones. Una lágrima, rodea mi mejilla y después otra.
Pienso de nuevo y escribo:
‘’Cuando menos te lo esperas, todo lo que tenías, se marcha con el último soplo de viento y solo te quedan los recuerdos, pero ya, no hay nada que hacer.
Sé que me arrepentiré de esto toda mi vida y me da la sensación de que muchas cosas se terminaron.
 Yo, te tenía en lo más alto y unas nubes impidieron que la pudiera volver a ver ¡Malditas nubes! Para mí, eras un ejemplo a seguir. Alguien fuerte, soñadora y luchadora, con la sonrisa más bonita que jamás veré. Eras alguien que pasó por lo que yo estoy pasando y, sabía que podía contar contigo, ayudándome hasta cuando la tierra se me caía encima y no tenía fuerzas ni para ti misma. Sigo teniendo eso que nos unía, grandes momentos juntas y, te digo: aun que no me puedas escuchar des de aquí, seguiré siendo tu ángel de la guarda y estaré contigo en cualquier momento y ahora seré yo, quien aguantará la tierra para que no se te caiga, aun que no me puedas ver, un ángel nunca muere hasta que no se le olvida y espero no morir hasta dentro de mucho’’

                         
                                                Atentamente, alguien que se perdió en el camino de la vida.

miércoles, 16 de marzo de 2011

16

-¿No estás mal con todo esto?
-Sigo durmiendo por las noches.
-No seas mala...
-No soy mala, simplemente soy clara. 
[silencio]
 Yo no he decido esto. Esto ha pasado porque han querido y yo no tengo la solución en mis manos, yo no puedo hacer nada para que esto se solucione. Tampoco me pueden echar las culpas a mi, yo no decidí alejarme de nadie y que todo diera un vuelco, no puedo cargar yo con las consecuencias de cada uno Así que de momento todo está como está, pero yo no puedo hacer nada, no he hecho que esto ocurra, no está en mis manos que todo vuelva a la normalidad.

lunes, 21 de febrero de 2011

Para ella no hay un 14 de Febrero.

Porque no todo ocurre un 14 de febrero, para ella fue un 19 de febrero.
Probablemente ese fue uno de los días más esperados de su vida. Uno de esos días que nunca olvidará.
El día en que apareció él y se quedó en su vida, complementándola. Porque ahora no es 1 sino 2.
Cuando más le necesitaba, él , apareció remplazando a la ausencia y pena.
Ahora es cuando ella sonríe y yo sonrío.

domingo, 20 de febrero de 2011

Lejos de aquí.

Voy a huir, sí, como los cobardes. Me voy lejos de aquí, de todo este mundo.
Me iré durante unos días, unas pequeñas vacaciones para meditar, reflexionar y darme cuenta de las cosas. Me alejaré de la gente que quiero.
Sé que es lo peor que puedo hacer, sé que con eso, no voy a levantar los pilares, destrozados, que aguantaban mi vida.
Pero sé, lo que quiero y es correr hasta que mis piernas no aguanten más y lance mi último suspiro a la nada.